Las legumbres son asequibles a todos los bolsillos, se conservan durante mucho tiempo y aportan hidratos de carbono, proteínas, fibras, vitaminas y minerales. Es un plato muy completo además de poderlo cocinar de muchas maneras.
Procedente de las leguminosas (Alubias, Lentejas, Garbanzo, Guisante, Haba, Soja) Las legumbres son semillas secas, limpias, sanas y separadas de la
vaina.
Tienen un elevado contenido en proteínas y en hidratos de
carbono fundamentalmente, aunque también es buena fuente de fibra, minerales y
vitaminas.
Las legumbres normalmente las compramos secas. Requiere
remojo previo (unas 10 horas antes de cocinar) menos las lentejas.
Tienen que hervir con ebullición suave para que no se
rompan y siempre cubiertas de agua.
Se sazonan a mitad de cocción, no antes pues puede endurecer la piel. Se puede añadir bicarbonato para facilitar la
cocción, pero esto provoca pérdidas de vitaminas.
Tardan unas 2 horas las judías, 30 min las
lentejas y los garbanzos hasta 3 horas.
Se puede acompañar con anises o cominos para mejorar
la digestibilidad.
La ración oscila de 60 a 100 g por persona.
La legumbre tiene que estar blanda tanto el
interior como la piel.
El líquido que le acompaña ha de estar trabado,
que no espeso o caldoso.
Si servimos una legumbre fría, en ensalada por
ejemplo, tener en cuenta que el vinagre endurece la piel, aliñar lo mas tarde
posible.
Ahí va una receta para que os animeis:
GARBANZOS
CON ESPINACAS
300 g garbanzos
1 cebolla
2 dientes de ajo
200 g espinacas
1 huevo duro
Aceite y sal
Poner a remojo los garbanzos el día anterior con
agua templada. Poner a hervir y procurar que durante la cocción no pare de
hervir, sino se pueden encallar. Si hay que añadir agua, que sea caliente.
Cocer las espinacas en agua hirviendo con sal.
Escurrirlas y picarlas con el cuchillo.
Hacer un refrito con un poco de aceite, cebolla
picada y ajo. Incorporar las espinacas y añadir el refrito a los garbanzos.
Picar un huevo duro y ponerlo por encima de
decoración.
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