EDUCAR EL PALADAR

¿Da igual carne de ternera fresca que hamburguesas precocinadas congeladas? No, no, claro que no,...
Educar el paladar es siempre una tarea pendiente, pero más cuando compramos casi "cualquier cosa", y sobre todo mirando los precios.
Comer bien y de calidad está a veces reñido con nuestro bolsillo, pero no nos engañemos: no tiene porqué ser necesariamente así. ¿Pero por qué es importante? A esas alturas de la historia, ya tenemos evidencias suficientes de los beneficios de los nutrientes, y sus reclamos son constantes (a veces demasiado). Para lograr una cesta de la compra de calidad, no tenemos que ir a la sección gourmet del supermercado: basta con que prestemos atención a los productos de temporada, a las variaciones de precio de mercado... Y "trabajemos" en casa con suficiente ingenio para presentar los alimentos con técnicas culinarias saludables.

De todos modos, por poner un ejemplo, no es lo mismo comprar una mermelada de baja calidad que una carne de mala calidad. En la primera la composición nutricional de las mermeladas será bastante parecida, ya que todos los alimentos preparados han de tener unas características concretas que se recogen en el Codex Alimentario Español. La mermelada de mejor calidad tendrá fruta más buena, menos conservantes, y unas características organolépticas mejores de tectura, color y sabor fundamentalmente. Pero en el caso de la carne, no sólo estamos hablando de estos últimos factores, sino de la composición nutricional, del tratamiento del animal, de la manipulación higiénica de la carne... Por tanto, el consejo concreto es APRENDER A DISCERNIR DÓNDE CONVIENE INVERTIR PARA ASEGURAR UNA ADECUADA ALIMENTACIÓN DE LOS NUESTROS. Como decía Hipócrates: "Que tu alimentación sea tu medicina"

Comentarios

Hay niños que son muy delicados para comer. Y si no les gusta...a ver qué vas a hacer!
El dilema de cada día!