
La alergia a la proteína de leche de vaca (PLV), la caseína, se ha duplicado en los últimos 10 años en la población pediátrica, afectando al 8% (ver
artículo) de los niños.
Quienes la padecen saben lo peligroso que es que se confunda su ALERGIA con la INTOLERANCIA a la lactosa, que es algo de etiología bien diferente.